El porcentaje de pago, que puede abreviarse como RTP (retorno al jugador), es una medida estadística de la relación a largo plazo entre la cantidad total apostada y la cantidad total ganada en un juego de azar. La ventaja de la casa es la inversa del porcentaje de pago. Cuando se resta el porcentaje de pago del 100 %, se determina la ventaja del casino. La ventaja de la casa para un índice de pago del 95 % es del 5 % (100 menos 95 % es igual a 5 %).
A continuación, se examinarán en detalle los porcentajes de pago de los juegos de azar más jugados.
Porcentaje de pago de la ruleta
Las apuestas al negro en la ruleta europea tienen una probabilidad de 18/37, donde p es el número de números negros y n es el número total de números (incluido el cero). Se pagan dos apuestas.
Restando 37 de 2 se obtiene el porcentaje de pago en la ruleta, que es del 97,3 %. Por lo tanto, la ventaja de la casa es del 2,7 % (100 % menos 97,3 %). La ventaja de la casa (RTP) en la ruleta es fija, del 100 %, independientemente del tipo de apuesta (color, número, etc.).
Variabilidad (distribución) del juego
La tasa de cambio de tu saldo mientras juegas está directamente relacionada con la dispersión (o volatilidad) del juego:
Las ganancias de menor magnitud se producen con frecuencia en juegos de baja volatilidad. Tu saldo fluctuará de forma bastante uniforme en este escenario, aunque a menudo bajará.
Si el juego tiene una alta volatilidad, perderás la mayor parte del tiempo, pero ganarás mucho cuando ganes. A veces, los grandes éxitos van precedidos de reveses graduales.
La distribución de los ganadores también describe estadísticamente la variación del juego. Analizamos la distribución de las ganancias representadas como un múltiplo de la apuesta, ya que a menudo están relacionadas con el importe de la misma. En la ruleta, si apuestas por un color, recuperarás el doble de lo que has apostado. Las ganancias de las apuestas a un solo número se multiplican por 36.
La naturaleza de la varianza de las tragaperras es un poco más matizada. Hay numerosas combinaciones ganadoras posibles, cada una de las cuales ofrece una oportunidad única de ganar un múltiplo de la apuesta. Esto hace que sea difícil cuantificar la varianza de las máquinas tragaperras, por lo que los desarrolladores de juegos utilizan términos más subjetivos como «baja», «media» y «alta» para caracterizar sus juegos.









